Una denominación injusta

05.02.2026

Las últimas noticias señalan tristemente algo que ya es conocido por todos. La provincia de Jujuy repite año tras año un problema persistente y grave: la siniestralidad vial. En el imaginario social muchos lugares son bautizados con nombres dramáticos como "la curva de la muerte", "el cruce fatal" o " la recta maldita". Lamentablemente, este tipo de denominaciones desplazan el foco del problema hacia la infraestructura, cuando los datos técnicos y las estadísticas demuestran que el factor humano (impericia, imprudencia y malas prácticas de conducción) es, sin lugar a dudas, el principal responsable de los siniestros más graves.

¿Qué dicen las cifras?

Según el informe oficial de la Secretaría de Seguridad Vial de Jujuy, correspondiente al año 2024, se registraron 4.037 siniestros viales, con 113 víctimas fatales y 2.150 personas lesionadas en la provincia durante ese período. De ese total, 1.122 siniestros (el 28 %) estuvieron vinculados a conductores con alcohol o drogas, evidenciando el comportamiento riesgoso como factor recurrente .

Comparando estadísticas provinciales vemos a Jujuy entre las jurisdicciones con mayor tasa de mortalidad vial del país, con 14,1 fallecidos por cada 100 000 habitantes, ocupando la cuarta posición nacional en siniestralidad fatal. Un dato preocupante.

Detallando el informe oficial resulta aún más clarificador: el 31% de los fallecidos se ubicó en la franja etaria de los 25 a 34 años de edad. La mayoría de los siniestros fatales se registraron en la franja horaria nocturna (62%). Las víctimas fatales sin casco, sumaron 44 conductores y 12 pasajeros. Las víctimas fatales con casco, fueron 7 conductores. Las víctimas fatales sin cinturón de seguridad, totalizaron 11 conductores y 12 pasajeros. Las víctimas fatales con cinturón de seguridad, sumaron 8 conductores y 3 pasajeros.

Por su parte, en el primer semestre de 2025, datos del Observatorio Vial Provincial muestran que se contabilizaron 2.256 siniestros viales, de los cuales 40 fueron fatales, con un total de 48 víctimas fallecidas y 1.509 lesionados; además, aproximadamente el 26 % de los accidentes involucraron a conductores con alcohol en sangre.

Es muy claro que el comportamiento humano pesa más que de condiciones del pavimento o curvas en la ruta.

Fuente: https://www.somosjujuy.com.ar/jujuy/jujuy-cuarta-provincia-tasa-mas-alta-siniestralidad-vial-fatal-n105534


Impericia, velocidad y conducta imprudente

Cualquiera de nosotros fácilmente puede comprobar, solo circulando todos los días por nuestras calles y rutas, que los comportamientos humanos de riesgo son los factores predominantes a partir de pobres conductas de conducción. La falta de uso del casco, la sobrecarga de la moto o la velocidad excesiva son avistamientos habituales en el caso de los vehículos de dos ruedas. Para el caso de autos, camionetas o camiones, se verifica un comportamiento más agresivo potenciado por el tamaño o la velocidad disponible. En todos los casos, la velocidad siempre sigue siendo el factor clave especialmente cuando los niveles de reacción se ven mermados por conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, distracciones o una calzada mojada.

No es posible dejar de lado las conductas imprudentes de peatones que cruzan autopistas de manera temeraria y casi suicida como la Ruta Nacional 66 o 9, de alto tránsito, sin usar pasarelas ni pasos peatonales seguros, exponiéndose a causar accidentes fatales que impliquen su vida y la de eventuales conductores.

Física de los choques: velocidad, masa y consecuencias

Decía que la velocidad es uno de los factores claves en todos estos aspectos. Es uno de los parámetros claves para el diseño de la infraestructura. Justamente, por este motivo existen carteles de limitación de las velocidades en las ciudades y en las rutas. Desde el punto de vista físico, los accidentes no ocurren por fatalidad ni porque un tramo tenga una "maldad" intrínseca, sino por leyes mecánicas fundamentales. Es una realidad física que rige nuestra vida a diario. La energía cinética de un vehículo está dada por la relación entre su masa y la velocidad elevada al cuadrado. Esto implica que, a mayor velocidad, mayor energía en el choque, mayor probabilidad de daños graves o fatales.

Saliendo de las rutas y calles públicas, la física también aplica. Tal es el penoso caso reciente ocurrido en Pinamar, en la zona conocida como "La Frontera", donde se expone con claridad que no es el entorno el que provoca los siniestros, sino el uso irresponsable de los vehículos. Lo que era un simple divertimento de verano, terminó con un choque entre una camioneta 4×4 y un vehículo UTV, ambos circulando a alta velocidad en un área recreativa. La combinación de potencia, velocidad e impericia genera impactos de alta energía, independientemente de si se circula sobre asfalto, arena o médanos.

No simplificar el problema

Denominar un tramo como "Curva de la Muerte" puede tener una narrativa poderosa, pero también es técnicamente incorrecto e injusto. Los ingenieros no se levantan por la mañana pensando como diseñar rutas para que la gente se accidente. Las rutas y los caminos son símbolos de unión entre pueblos, son el motor del comercio, un medio fabuloso de conexión, turismo y de crecimiento.

Actualmente, nuestra infraestructura esta pasando por un momento crítico, con evidente crisis de mantenimiento y un giro hacia una nueva forma de financiar y mantener la obra pública nacional y provincial. Aún ese contexto, las rutas no son peligrosas pues deben ser transitadas a bajas velocidades, lo que las torna altamente ineficientes y costosas para la economía regional.

Puesto de otro modo, que se armen largas colas (por frustrante que sea) no habilita a pasar por la banquina a toda velocidad o con maniobras peligrosas. Incluso la mejor infraestructura del mundo no puede compensar decisiones humanas peligrosas que ponen en riesgo a propios y extraños.

Como sociedad, debemos asumir nuestra responsabilidad. Trasladar de manera automática la culpa de un siniestro a la infraestructura es una forma cómoda de simplificar una realidad que es, en esencia, humana y técnica a la vez. La reducción de la siniestralidad vial no se logra únicamente con mejores calles o rutas sino que exige educación sostenida, cultura vial, control efectivo y respeto por las normas.

Fuentes

  • https://www.somosjujuy.com.ar/jujuy/jujuy-cuarta-provincia-tasa-mas-alta-siniestralidad-vial-fatal-n105534
  • https://www.somosjujuy.com.ar/nacionales/tras-accidente-bastian-prohibieron-camionetas-4x4-utv-la-frontera-pinamar-n113458/amp
  • https://prensa.jujuy.gob.ar/jujuy-registro-una-baja-la-tasa-mortalidad-vial-n118899
  • https://www.pregon.com.ar/nota/27809/2025/07/en-lo-que-va-del-2025-murieron-48-personas-en-2250-accidente-viales
  • https://tn.com.ar/sociedad/2026/01/18/luego-de-los-accidentes-en-la-frontera-las-picadas-se-trasladan-a-villa-gesell-y-hay-3-vehiculos-secuestrados