El inicio de HEMSTech

12.07.2020

Recuerdo que mi vida como ingeniero empezó cuando era un chico, con grandes cuotas de curiosidad, creatividad y necesidad de saciar mi avidez por la ciencia, la física y la técnica. 

Estudie en la Universidad de Tucuman de donde egresé en 1999. Desde entonces desarrollo trabajos de consultoría, proyectos y construcción de manera independiente a través de mi estudio profesional ya sea solo o junto con otros profesionales de gran trayectoria. En este camino, he asesorado en forma ininterrumpida a clientes privados y públicos en temas diversos.

Mi compromiso con la ética profesional, la responsabilidad y la excelencia en lo que desarrollo me han permitido lograr grandes resultados a la hora de brindar mis servicios, a lo largo de 21 años de ejercicio profesional ininterrumpidos.

Desde 2008, trabajo con entusiasmo de manera local y regional con el fin de reposicionar nuestra profesión, elevar su jerarquía y repensar el ejercicio profesional, partiendo desde la promoción de su estudio hasta una nueva formar de ejercer la ingenieria. Estoy convencido que nuestra participación profesional, sin duda, tiene como finalidad lograr el impacto social, el cuidado ambiental y el crecimiento económico. Esos son los principios actuales de la ingeniería que deben guiar nuestras acciones.

Es por ello que nace HemsTech. El objetivo es brindar servicios de ingeniería y arquitectura con valores de base de calidad técnica, ética y compomiso social. Sin embargo, apuntamos a un objetivo mas elevado: divulgar la ciencia, la técnica, la ingeniería con el fin de que nuestra sociedad futura sea mucho mas desarrollada que la actual, basada en la ciencia y la técnica. Ello va a permitir planificar el desarrollo y el progreso y sin  dudas va a mejorar la calidad de vida en nuestro país.

No es tarea sencilla, debo decir, desde el momento en que se verifica el escaso interés demostrado en las políticas públicas de nuestro país durante los ultimos 40 años para tener un país con actividades económicas basadas en la ciencia y técnica.

Si logramos impactar aunque sea de manera mínima con nuestras acciones y mejoramos nuestro entorno, habremos logrado nuestro cometido de utilizar nuestro ejercicio profesional de la ingeniería como motor de cambio de la sociedad.

¡Manos a la obra!